El Romanticismo fue un periodo que transcurrió, aproximadamente, entre principios de los años 1820 y la primera década del siglo XX, y suele englobar toda la música escrita de acuerdo a las normas y formas de dicho período. El romanticismo musical es un período de la música académica que fue precedido por el Clasicismo y seguido por el Impresionismo.
El Romanticismo musical está relacionado con el Romanticismo, la corriente de cambios en Literatura, Bellas Artes y Filosofía, aunque suele haber ligeras diferencias temporales, dado que el Romanticismo en aquellas Artes y en la Filosofía se suele reconocer entre los años 1780 y 1840. El Romanticismo como movimiento global en las Artes y la Filosofía, tiene como precepto que la verdad no podía ser deducida a partir de axiomas, en el mundo había realidades inevitables que sólo se podía captar mediante la emoción, el sentimiento y la intuición. La música del Romanticismo intentaba expresar estas emociones.
INSTRUMENTACIÓN Y ESCALAS
Como en otros períodos, la instrumentación se adaptó a los
requerimientos musicales del período. Compositores como Hector Berlioz
orquestaron sus obras de una forma nunca antes escuchada, dándole una
nueva prominencia a los instrumentos de viento. El tamaño de la orquesta
estándar aumentó, y se incluyeron instrumentos tales como el piccolo y corno inglés, que antes se utilizaban muy ocasionalmente. Mahler escribió su octava sinfonía, conocida como la Sinfonía de los miles, por la masa orquestal y coral que se requiere para interpretarla.
Además de necesitar una orquesta más grande, las obras del romanticismo se tornaron más largas. Una sinfonía típica de Haydn o Mozart,
compositores del clasicismo, puede durar aproximadamente veinte o
veinticinco minutos. Ya la tercera sinfonía de Beethoven, que se suele
considerar como del romanticismo inicial, dura alrededor de cuarenta y
cinco minutos. Y esta tendencia creció notablemente en las sinfonías de Anton Bruckner
y alcanzó sus cotas máximas en el caso de Mahler, con sinfonías que
tienen una hora de duración (como es el caso de la primera y la cuarta)
hasta sinfonías que duran más de una hora y media (como la segunda,
tercera o novena).
Por otro lado, en el romanticismo creció la importancia del instrumentista virtuoso. El violinista Niccolò Paganini
fue una de las estrellas musicales de principios del siglo XIX. Liszt,
además de ser un notable compositor, fue también un virtuoso del piano,
muy popular. Durante las interpretaciones de los virtuosos, solían
destacar más ellos que la música que estaban interpretando.
Estos son algunos de los instrumentos que aparecen en el romanticismo:
VIENTO
Contrafagot: Especie de fagot de grandes dimensiones, cuyos sonidos se producen a la octava grave del fagot ordinario.
Saxofón:
Instrumento de viento compuesto de un tubo cónico de metal encorvado en
forma de U, con varias llaves y una boquilla de madera y caña. Los hay
de varios tamaños.
Corno inglés: Instrumento de viento, más grande y de sonido más grave que el oboe.
Tuba: Instrumento de viento de grandes proporciones y de sonoridad voluminosa y grave.
TECLADO
Piano:
Aunque ya existía en el Clasicismo, el piano es el gran instrumento del
romanticismo. Permite la mayor expresividad a los compositores, que
son, muchas veces, virtuosos de este instrumento.
COMPOSITORES
compositores románticos incluye a Franz Liszt, Felix Mendelssohn, Frédéric Chopin y Hector Berlioz.
Ellos nacieron en el siglo XIX e iniciaron pronto la producción de
composiciones de gran valor. Mendelssohn fue particularmente precoz,
escribiendo sus primeros cuartetos, un octeto para cuerdas y música
orquestal antes de cumplir los veinte años. Chopin se abocó a la música
para piano, incluyendo etudes (estudios) y dos conciertos para piano. Berlioz compondría la primera sinfonía notable luego de la muerte de Beethoven, la mencionada Sinfonía fantástica. Liszt
compuso música orquestal, pero es conocido por innovar en la técnica
del piano, sus estudios trascendentales están entre las obras que
requieren mayor virtuosismo.
Al mismo tiempo se estableció lo que ahora se conoce como "ópera
romántica", con una fuerte conexión entre París y el norte de Italia. La
combinación del virtuosismo orquestal francés, las líneas vocales y
poder dramático italianos, junto a libretos que se basaban en la
literatura popular, establecieron las normas que continúan dominando la
escena operística. Las obras de Vincenzo Bellini y Gaetano Donizetti fueron inmensamente populares en esta época.
Un aspecto importante de este parte del romanticismo fue la amplia
popularidad alcanzada por los conciertos para piano (o "recitales", como
los llamaba Franz Liszt), que incluían improvisaciones de temas
populares, piezas cortas y otras más largas, tales como las sonatas de
Beethoven o Mozart. Una de los exponentes más notables de las obras de
Beethoven fue Clara Wieck, que luego se casaría con Robert Schumann .
Las nuevas facilidades para viajar que se ofrecían en la época, gracias
al tren y luego al vapor, permitieron que surgieran grupos
internacionales de fanáticos de pianistas virtuosos, como Liszt y Chopin. Estos conciertos se transformaron en eventos por sí mismos. Paganini, famoso virtuoso del violín, fue pionero de este fenómeno.
Entre finales de los años 1830 y los años 1840, los frutos de esta generación fueron presentados al público, como por ejemplo las obras de Robert Schumann y el joven Verdi.
Es importante notar que el romanticismo no era el único, y ni siquiera
el más importante, género musical de la época, ya que los programas de
los conciertos estaban en gran medida dominados por un género
post-clásico, ejemplificado por el Conservatorio de París, así como la
música cortesana. Esto comenzó a cambiar con el auge de ciertas
instituciones, tales como las orquestas sinfónicas con temporadas
regulares, una moda que promovió el mismo Felix Mendelssohn.
Fue en este momento cuando Wagner
produjo su primera ópera exitosa, e inició su búsqueda de nuevas formas
para expandir el concepto de los "dramas musicales". Wagner gustaba
llamarse a sí mismo revolucionario, y tenía constantes problemas con sus
prestamistas y con las autoridades; al mismo tiempo se rodeó de un
círculo de músicos con ideas parecidas, como Franz Liszt, con quienes se
dedicó a crear la "música del futuro".
Suele indicarse que el romanticismo literario terminó en 1848, con las revoluciones
que ocurrieron ese año y que marcaron un hito en la historia de Europa,
o al menos en la percepción de las fronteras del arte y la música. Con
el advenimiento de la ideología "realista",
y la muerte de figuras como Paganini, Mendelssohn y Schumann, y el
retiro de Liszt de los escenarios, apareció una nueva generación de
músicos. Algunos argumentan que esta generación debería llamarse victorianosmás que románticos. De hecho, los años finales del siglo XIX suelen describirse como romanticismo tardío.
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